La música es pura matemática

Estudiar música, escucharla o tocar un instrumento favorece el desarrollo cerebral. Esta teoría esta respaldada por psicólogos, musicólogos y terapeutas, que señalan las virtudes que trae consigo la música. La mayor parte de las personas convive habitualmente con la música. Y es con ella no solo disfrutamos sino que nos reporta beneficios.

Se habla de que, si se empieza desde bien pequeño a escuchar música, sobretodo clásica, se consigue aumentar la capacidad de concentración y de memoria. Pero también desarrolla la imaginación y la habilidad para razonar.

Como resultado de estos estudios, en los que la música ha servido como herramienta para desarrollar capacidades auditivas, imaginativas y cognitivas, se ha destacado la importancia de que los niños y jóvenes cuenten con unos estudios musicales que no solo los formen artísticamente, sino que también les ayuden en otras facetas de su vida.

Así, Cecilia Campa, profesora del conservatorio profesional de música de Amaniel explica que este tipo de investigación consiste en “coger al alumno en su entorno, con sus condiciones cognitivas, sociales, incluso sus afectos y desafectos, y vemos cómo se desarrolla dentro de un conjunto. La música es uno de los elementos que ayuda a desarrollar todo este tipo de condiciones de un niño; y claro que ayuda.

Añade  que la disciplina de la psicopedagogía, se ha centrado en este campo artístico porque “la música de por sí, es pura matemática. Te obliga a cuadrarte, que te obliga a organizarte, que a su vez te ayuda desarrollarte como persona”.

Sin embargo, Cecilia señala que en España “no existe una tradición musical”, a diferencia de otros países europeos como Alemania. Y es que, aunque hoy en día la mayoría de los jóvenes aborrezcan la música clásica, existe un grupo bastante amplio que realiza sus estudios oficiales de música en un conservatorio.

La temprana edad con la que se suele empezar (8 años) hace que el alumno desde pequeño, se tenga que organizar y dedicarle horas tanto al instrumento como al lenguaje musical, que es pura ciencia. Además, tocar el instrumento requiere de memoria y concentración para poder sacar los estudios adelante.

No obstante, si se quiere introducir a los niños al mundo de la música antes de esta edad existen otros medios. “Hay escuelas de música, efectivamente, donde los niños pueden empezar de forma lúdica a estudiar un instrumento, que es lo más aconsejable.”

Violoncellista y profesora del conservatorio profesional de Amaniel (Madrid)

Pero Campa también advierte que no todas las personas están capacitadas para realizar este tipo de estudios. “Todo depende también, al ser una enseñanza individual, depende, volvemos a lo mismo, del talento y de las condiciones”.

Y es que, ante la cuestión de si un músico nace o se hace, Cecilia Campa afirma que “para estudiar música en ciertos niveles tenemos que tener un plus. Las artes tienen un plus, esto es así. Evidentemente, la instrucción se puede aprender. Con un mínimo de inteligencia, cualquier persona puede aprender un instrumento, en principio.”

Una vez dentro del conservatorio sí que se habla del esfuerzo que realizan los alumnos para llevar a cabo los estudios musicales a la vez que el colegio. Cecilia, como profesora y violoncellista con una larga trayectoria profesional, sabe de buena fuente que a un instrumento hay que dedicarle horas.

Sin embargo, dice que “todas las artes tienen unas características de estudio. Las filologías tienen otra, el periodismo tiene otras; cada una tiene sus características y peculiaridades.” Cree que “cualquier cosa bien en la vida  necesita de su tiempo y dedicación.”

Por ello considera que, en la actualidad estudiar la carrera de música y otra aparte es complicado puesto que “en grado superior, ahora con los planes de Bolonia, es prácticamente imposible. Más que nada por la cantidad de asignaturas, por la asistencia obligatoria a clase, y porque, realmente, no hay tiempo material para estudiarlo todo.”

Cecilia Campa destaca algunas carencias que existen en los planes de estudio musicales y propone que en ellos “se encuentre el leguaje musical y el piano complementario”. Explica que “el piano es el padre de los instrumentos. Aunque se toque mal o regular, yo creo que cualquier instrumentista debe saber tocarlo; en la cuestión simplemente en  cómo uno se acerca a la música de forma global: en estructura, musicalidad. Es fundamental para la armonía, la afinación y cuestiones técnicas”

Y añade que “no pondría tres años sino, igual que en Francia, obligatorio, tanto el lenguaje musical como el piano complementario en todo el grado fundamental y medio. Porque está demostrado que educa auditivamente, es fundamental para entender la música”.

Enlace recomendado:

http://servicios.elcorreo.com/aula-de-cultura/2008/maria-luisa-ferreros/01.htm

Anuncios
Esta entrada fue publicada en aPasiónArte, Equipo, Música y Espectáculo. Guarda el enlace permanente.